La presencia claretiana en la zona centro de Venezuela, ha sido muy significativa en el sentido del carisma y diversa en su atención pastoral, ya que, por la ubicación geográfica, las tres comunidades son relativamente cerca el uno del otro. Ello, posibilita los espacios propios para el encuentro, la colaboración y el desarrollo de los proyectos zonales. Así mismo, se enriquece por la presencia de la casa formativa que tiene su proyección pastoral en la zona de Petare y animando actividades pastorales en la parroquia Claret de los dos Caminos.
Siguiendo la dinámica de las visitas fraternas, el día 12 de Agosto, los Padres Néstor Calderón y Anselmus Baru, junto con el Hermano Jhon Jairo Flórez, realizaron la visita fraterna a la comunidad de Los Dos Caminos, encargada de la atención pastoral de la Parroquia Claret, ubicada en la ciudad de Caracas.
Actualmente, la comunidad misionera de Los Dos Caminos está integrada por los Padres Ángel Bombín, Eugenio Ortega, Aderito García, José Antonio Santana, Juan Bautista Flórez, José Miguel Cambero y el estudiante profeso perpetuo Eliudt López.



A luz de las lecturas de numerales de nuestra constitución sobre la vida comunitaria, e inspirada por la lectura de los Hechos de los Apóstoles 2, 42-47, en un ambiente fraterno, se aborda la conversación en cuanto el sentido y el significado de nuestra vocación claretiana, que tiene su estilo de vivir en comunidad, y de realizar su acción misionera en el contexto, teniendo en cuanto las realidades sociales que nos rodean. Desde este espacio, desde su vivencia, la comunidad resalta los siguientes elementos:
- Nuestra comunidad es misionera y atiende la parroquia. Pero desde la dimensión misionera y del carisma claretiano, nos permite mostrar el rostro de una parroquia misionera, que permite desarrollar fuera de la atención sacramental, también la atención social, formando laicos y laicas que nos permite incluir a más personas en la dinámica pastoral.
- La Palabra nutre la vida y la misión de la comunidad, siendo una fuerza que enseña e ilumina la experiencia cotidiana y de relacionarse tanto al interno de la comunidad como también al externo.
- Para que la comunidad funcione, es importante el ejercicio de liderazgo en el servicio y en el ejercicio de la autoridad, atendiendo las necesidades de los hermanos, especialmente de los más necesitados.
- La vida y la experiencia misionera de los hermanos mayores sigue siendo testimoniante y signo de la vitalidad misionera.
- La comunidad que acoge y es acogedora, buscando siempre aportar a ella. Asumir la realidad de la edad y la salud con alegría y disponibilidad en el momento presente, dejando que el cariño de la gente sostenga y mantenga la fidelidad.



Para la comunidad, el Plan Provincial Vida Misionera es un elemento fundamental que orienta el caminar de la vida comunitaria y pastoral de la misma, y que pone en sintonía al resto de la provincia y la congregación. Para este sexenio, su prioridad es dinamizar la pastoral desde la Animación Bíblica de Pastoral, fortalecer el trabajo juvenil y vocacional, y seguir dinamizando el trabajo de la Solidaridad y Misión (SOMI). Así mismo, en el nivel de la espiritualidad, la comunidad ve la necesidad de potenciar los rasgos propios de nuestra espiritualidad y carisma claretiana, cordimariana y también difundir la figura del beato Jesús Aníbal Gómez.
Todo ello tiene como finalidad, fuera de la dinámica y atención pastoral, estar en sintonía con la congregación y con la iglesia viviendo los procesos de la transformación y conversión pastoral. Ante ello, es importante crear los mecanismos de seguimiento y de evaluación, en lo local, con reuniones comunitarias, a nivel zonal y de junta permanente.

Agradecemos a nuestros hermanos, por su entrega, testimonio de vida y labor misionera esta comunidad, pedimos que, el espíritu de Claret y Corazón de María, nos anime a caminar como comunidad y reafirmar nuestra identidad y opción misionera, y para que podamos ser un signo de esperanza el mundo.