
En el camino de preparación hacia el Encuentro de Formación MICLA 2026, que se celebrará del 19 al 25 de Abril de 2026 en Córdoba, Argentina, nuestra Provincia Colombia-Venezuela continúa avanzando en un proceso de escucha, discernimiento y proyección formativa, orientado a fortalecer nuestra identidad espiritual y misionera.
El encuentro tendrá como lema “Sinodalidad Claretiana en América: formación para la misión”, este itinerario nos convoca a revitalizar, con creatividad y audacia, los procesos de formación inicial y permanente, en fidelidad al carisma de la Congregación.
Este espacio de diálogo tuvo como propósito que cada Organismo realizara un ejercicio previo de reflexión compartida, de modo que lleguemos al Encuentro no solo con respuestas elaboradas, sino con una auténtica experiencia de sinodalidad: escuchar, dialogar, discernir y decidir juntos, proyectando de manera articulada nuestra misión formativa.
En nuestra Provincia, la conversación se llevó a cabo de manera virtual el 26 de febrero de 2026. El encuentro se desarrolló en un ambiente orante, participativo y comunitario, revisando con sinceridad:
- Nuestra identidad y estilo formativo.
- Las semillas de vida que ya están dando fruto.
- Los desafíos que afrontamos en la formación inicial y permanente.
- Las llamadas concretas del Espíritu para renovar y articular mejor con los otros Organismos de MICLA nuestros procesos formativos.
El diálogo permitió reconocer la riqueza del acompañamiento cercano, la vida fraterna y la misión compartida. Asimismo, evidenció la necesidad de seguir fortaleciendo la corresponsabilidad, la interculturalidad y la integración armónica entre la formación inicial y la formación permanente.
- E. Albert Jesús Coll CMF
- H. Alirio Osorio, CMF
- H. Jhon Jairo Flórez P., CMF
- P. Álvaro Arias, CMF
- P. Anselmus Baru, CMF
- P. Gilberto Franco, CMF
- P. Jefferson Camilo Patiño, CMF
- P. Libardo Restrepo, CMF
- P. Néstor Calderón, CMF
- P. Víctor Manuel Fontalvo, CMF
- P. Yemir Cuesta, CMF
La participación activa, el espíritu fraterno y la apertura al discernimiento han enriquecido significativamente este proceso preparatorio.
Que este ejercicio sinodal fortalezca nuestra identidad misionera y nos impulse a seguir formando, con esperanza y audacia, hombres al servicio del Evangelio en nuestra Provincia y en la Congregación.
