Formación SOMI | Una Experiencia de Discernimiento desde Colombia – Venezuela

“SOMI como proceso vivo: una experiencia de discernimiento desde Colombia-Venezuela”

El 13 de febrero de 2026 se realizó, a través de la plataforma Zoom, el encuentro virtual de formación para los animadores locales de SOMI. Participaron claretianos, laicos y laicas provenientes de los distintos centros misioneros de la Provincia.

El objetivo de este espacio fue generar instancias de formación que fortalecieran el equipo de SOMI a nivel provincial. Se buscó alinear el camino común según las orientaciones del PPVM (2022-2027), ejecutar con coherencia el plan de acción y continuar consolidando una Provincia que camina unida en la justicia, la paz y la integridad de la creación.

    El encuentro inició con un momento de oración dirigido por el Padre José Yerlin Asprilla, quien resaltó la dimensión social desde la vida y el espíritu de san Antonio María Claret.

    Posteriormente, el Padre Aníbal Córdoba, animador provincial de SOMI, expresó su agradecimiento por la participación de todos y reconoció las diversas iniciativas de solidaridad y misión que se desarrollan en cada centro misionero.

    La presentación central, titulada “SOMI como proceso vivo: una experiencia de discernimiento desde Colombia-Venezuela”, estuvo a cargo del laico Diego Gómez, líder del Proyecto Proclade Colven. En su intervención destacó varios aspectos fundamentales:

    • SOMI forma parte de nuestro ADN misionero. Atraviesa nuestras opciones pastorales, la espiritualidad, la formación, la economía y la vida comunitaria, y se concreta diariamente en acciones presentes en parroquias, obras y territorios.
    • SOMI es también un mecanismo concreto que permite coordinar lo que hacemos y sostenerlo en el tiempo. Esta comprensión ayudó a resignificar la necesidad de encuentros y estructuras, entendidas no como un exceso organizativo, sino como una responsabilidad pastoral.
    • Se propuso la imagen de SOMI como un árbol con múltiples ramas. Las raíces están vivas y profundamente ancladas en el carisma claretiano y en una espiritualidad comprometida con la realidad. Las ramas son abundantes, diversas y creativas, expresadas en JPIC, procuras, organizaciones, voluntariados y múltiples acciones territoriales. Los frutos son reales: vidas transformadas y comunidades acompañadas. Sin embargo, se reconoció que el tronco —la articulación y coordinación— ha sido el elemento más frágil. De ahí la importancia de fortalecerlo, para que el árbol crezca de manera ordenada y sostenible en el tiempo.
    • Estos espacios no nacen de una crisis ni de una carencia, sino —paradójicamente— de la abundancia: de iniciativas sociales, compromisos pastorales, presencia territorial, trabajo con comunidades empobrecidas y acciones concretas de cuidado de la casa común. Todo ello ya existe y continúa dando frutos.
    • No obstante, también se evidenció que muchas de estas acciones se desarrollaban de manera aislada, sin una lectura común que las conectara y les otorgara un sentido compartido. Por eso, el encuentro respondió a la necesidad de detenerse, escucharse y articular mejor lo que ya se viene realizando desde SOMI.
    • Se advirtió, además, que cuando SOMI está presente en todo, existe el riesgo de que termine diluyéndose: puede convertirse en un discurso transversal, pero sin responsables claros, tiempos definidos ni espacios reales de evaluación y seguimiento.
    • Trabajar de manera articulada y fortalecer las estructuras no implica controlar ni burocratizar la misión, sino animarla, coordinarla y sostenerla en el tiempo.
    • SOMI se comprende, así, como un proceso vivo de discernimiento y misión compartida: un camino que se construye progresivamente, desde cada contexto concreto, con sus desafíos y búsquedas propias.

    A partir de esta experiencia, se abordarán cuestiones clave como la necesidad de articulación, el sentido de las estructuras al servicio de la misión, el riesgo de la dilución cuando SOMI queda solo en el discurso y la comprensión de SOMI como un proceso vivo que se edifica en el tiempo y desde cada realidad local.

    Al finalizar el encuentro, el padre José Yerlin agradeció la participación de todos y subrayó algunos compromisos concretos:

    • Cada comunidad local debe contar con un responsable que anime esta área pastoral y que, junto con el animador provincial de SOMI, forme un equipo de coordinación y animación.
    • Es fundamental trabajar de manera articulada, siguiendo las orientaciones de SOMI propuestas por la Congregación y el Plan Provincial de Vida Misionera 2022-2027.
    • Se propone mantener espacios virtuales formativos que permitan el encuentro, el intercambio de experiencias y la construcción de iniciativas comunes a nivel provincial.

    Agradecemos la participación y disposición de todos. Que este encuentro sea una oportunidad para fortalecer la comunión, profundizar la misión compartida y continuar caminando juntos en la animación de SOMI, desde la diversidad de contextos y realidades que nos constituyen como Provincia.