El pasado 24 de agosto de 2026, el P. Carlos Sánchez, CMF, Visitador General, sostuvo un encuentro vía Zoom con los Superiores locales de la Provincia Colombia-Venezuela, como parte del proceso de acompañamiento y discernimiento suscitado por la visita canónica realizada a las distintas comunidades de la Provincia.
La jornada estuvo marcada por un diálogo fraterno y sincero en torno a tres dimensiones fundamentales de la vida misionera: comunión, participación y misión. El encuentro permitió compartir las principales impresiones recogidas durante la visita, reconocer los signos de vida presentes en las comunidades y, al mismo tiempo, identificar algunos desafíos que requieren una respuesta decidida y corresponsable.

En el ámbito de la comunión, se valoró el camino espiritual de muchos hermanos, la fraternidad existente en las comunidades y el compromiso generoso con la misión. A la vez, se invitó a fortalecer la oración personal y comunitaria, el acompañamiento espiritual, la comunicación profunda y la resolución de los conflictos, procurando que nuestras comunidades sean cada vez más espacios de vida, fe compartida y fraternidad.
Respecto de la participación y la corresponsabilidad, se reconocieron avances en la capacidad de escucha y diálogo dentro de la Provincia. Sin embargo, se subrayó que participar implica también asumir responsablemente las decisiones comunes. En este contexto, se destacó el papel de los Superiores locales como animadores de la comunión y del discernimiento, así como la necesidad de fortalecer la participación de los laicos en la planificación y evaluación de la misión.
Uno de los asuntos centrales del encuentro fue la revisión de las posiciones apostólicas. Se constató que algunas comunidades, especialmente aquellas reducidas a dos miembros, presentan dificultades para sostener adecuadamente la vida comunitaria y la misión. El diálogo puso de manifiesto la necesidad de afrontar este proceso con realismo, libertad y sentido misionero, revisando tanto las obras como la disponibilidad y adecuación de los hermanos a las necesidades actuales de la Provincia.
En relación con la misión, se recordó la rica tradición misionera de la Provincia y se planteó el desafío de mantener viva la audacia que caracterizó a nuestros fundadores. La animación bíblica, la solidaridad y misión, y la pastoral juvenil-vocacional fueron reafirmadas como prioridades que deben impregnar transversalmente la vida de todas las comunidades. De manera especial, se insistió en que la promoción vocacional es responsabilidad de todos los misioneros y de cada comunidad.
El encuentro permitió también reflexionar sobre la disponibilidad misionera, invitando a superar aquellos apegos que puedan limitar la libertad para responder a las necesidades de la misión. Asimismo, se animó a seguir fortaleciendo la colaboración entre las realidades que conforman la Provincia Colombia-Venezuela y a mantener una mirada abierta hacia una mayor integración y cooperación interprovincial con la Provincia Colombia Oriental-Ecuador.
Como fruto del encuentro, se asumieron algunos compromisos concretos: fortalecer los espacios de oración comunitaria, promover la formación permanente, vivir con mayor responsabilidad la economía comunitaria y avanzar con criterios claros en la revisión de las posiciones apostólicas. El Visitador General, por su parte, comunicó que recogerá sus principales conclusiones y orientaciones en la carta final de la visita.
Más allá de los diversos temas abordados, el encuentro dejó una invitación común: vivir este momento de la Provincia como una oportunidad de renovación. Las decisiones que sea necesario tomar, aunque puedan implicar renuncias y cambios, están llamadas a ser discernidas desde la comunión, la corresponsabilidad y la búsqueda del bien de la misión.
El encuentro concluyó con un llamado a los Superiores locales a continuar animando sus comunidades con espíritu fraterno, capacidad de discernimiento y disponibilidad misionera, para que cada comunidad pueda ser, en las circunstancias actuales, un verdadero espacio de comunión, participación y misión al servicio del carisma claretiano.