Encuentro de Comunidades Parroquiales e Interculturalidad

El pasado 18 de Jjulio de 2026 se realizó, de manera virtual a través de la plataforma Zoom, el Encuentro Formativo de Comunidades Parroquiales e Interculturalidad, cuyo tema central fue: “La parroquia y los centros misioneros como comunidad de comunidades en clave sinodal e intercultural”.

En este espacio participaron párrocos, responsables pastorales de los centros misioneros, laicos y laicas, así como animadores pastorales de las diferentes posiciones misioneras de la Provincia.

El encuentro tuvo como propósito continuar fortaleciendo nuestros centros misioneros desde la identidad misionera, en sintonía con el primer proceso de transformación del Plan Provincial de Vida Misionera (2022-2027): “Provincia en salida”. La jornada estuvo iluminada por el texto bíblico de 1 Corintios 12, 12-13, que invita a reconocernos como un solo cuerpo y un solo Espíritu, llamados a vivir una misión transformadora impulsada por la fuerza del Espíritu Santo.

La reflexión principal estuvo a cargo del P. Fredys Diazgranados, quien destacó la importancia de la parroquia y de los centros misioneros como plataformas privilegiadas para la evangelización dentro de nuestra opción misionera.

Como fundamento bíblico, presentó el estilo de vida de las doce tribus de Israel, caracterizado por la alianza con Dios, la organización tribal, la vida familiar y comunitaria, el trabajo agrícola y ganadero, así como la observancia de la Ley. A partir de esta referencia, invitó a reflexionar sobre la dimensión comunitaria de la misión y la llamada a construir comunidades vivas al servicio del Evangelio.

Posteriormente, profundizó en la comprensión de la Iglesia como Pueblo de Dios, desde la perspectiva del Concilio Vaticano II, resaltando los fundamentos de una eclesiología de comunión y participación. Asimismo, desde la reflexión eclesial de América Latina, destacó cómo los documentos de Puebla, Santo Domingo y Aparecida desarrollan la expresión “comunidad de comunidades” como un horizonte pastoral para la vida de la Iglesia.

La presentación concluyó abordando el tema de la interculturalidad desde la perspectiva de la misión claretiana, a partir del documento del XIX Capítulo General, La Misión del Claretiano Hoy (MCH). Este documento ofrece una reflexión sistemática sobre la cultura contemporánea para comprender mejor el contexto de la evangelización. En los numerales 32 al 43 se analizan aspectos como las características de la cultura actual, la dependencia económico-política, la centralidad del trabajo, la pluralidad cultural, la realidad del Tercer Mundo, la expansión de los medios de comunicación y el diálogo con la cultura sin perder la propia identidad.

Al finalizar la exposición, se abrió un espacio de diálogo y reflexión, del cual surgieron, entre otros, los siguientes aportes:

  • Comunidad Sinodal: La misión es obra del Señor y es el Espíritu Santo quien nos impulsa a consolidar una auténtica comunidad de comunidades, respetando la diversidad cultural de cada contexto.
  • Espacios de escucha mutua: Se destacó la necesidad de pasar de la teoría a la práctica, promoviendo espacios donde la escucha entre quienes acompañan la misión y las comunidades sea recíproca y respetuosa. Asimismo, se subrayó la importancia de fortalecer la participación corresponsable entre los animadores parroquiales y el laicado, superando barreras y actitudes de apatía.
  • Evangelización y la Interculturalidad: La interculturalidad se vive en la misión como una riqueza y no como una amenaza para la unidad. Ella expresa el rostro más humano de una Iglesia arraigada en las realidades de los pueblos y nos desafía a adaptar nuestro lenguaje, la liturgia y las estructuras pastorales para que toda persona, sin importar su origen o tradición, se sienta verdaderamente acogida en la misión claretiana.
  • Una Comunidad en Salida: Una Iglesia sinodal está llamada a salir, de manera conjunta, hacia las periferias humanas y culturales de nuestro territorio y de nuestro tiempo, llevando el anuncio del Evangelio mediante un testimonio de comunión, al estilo del carisma claretiano.

Al concluir el encuentro, se expresó un profundo agradecimiento a los laicos y las laicas por su compromiso, generosidad y fidelidad en la misión al estilo de san Antonio María Claret. La jornada finalizó con un momento de oración, encomendando a Dios, al Inmaculado Corazón de María y a san Antonio María Claret la vida y el servicio de todos los participantes, para que continúen siendo testigos alegres del Evangelio en cada una de las comunidades donde son enviados.