El pasado 24 de abril de 2026 se llevó a cabo el Consejo Pastoral de los colegios claretianos de Cali, en la sede del Colegio Santa Dorotea, ubicada en el sector de Colseguros.
Estuvieron presentes los docentes responsables de las áreas pastorales: Liliana Garzón, Hna. Mercedes Giraldo, Mónica Ruiz, María Camila González, Yenny Paola Gómez y María Cecilia Palacios. Asimismo, participaron los padres: Adrián Alquiles Lopera, rector del Colegio Santa Dorotea y del Jardín Corazón de María; Alexander José Fernández, rector del Colegio Claret del Pance; Francisco Javier Peña, coordinador pastoral de ambas instituciones; y, desde la animación provincial, los padres Luis Armando Valencia, Néstor Calderón y Anselmus Baru.
La reunión inició con un espacio de oración, dirigido por las docentes Liliana Garzón y Jeny Gómez, quienes, evocando al Espíritu Santo, guiaron y acompañaron este momento del Consejo.
Posteriormente, el padre Luis Armando Valencia ofreció sus palabras de apertura, en las que destacó los principales desafíos de la educación en la actualidad:
- El impacto del secularismo en nuestro entorno social.
- La fuerte influencia del desarrollo científico y tecnológico en un mundo globalizado, que exige adaptarse a la era digital sin perder la esencia de la educación.
- La necesidad de una formación integral que contemple la salud emocional, especialmente en un contexto donde la era digital puede generar soledad.
- El paso de una educación centrada en actividades a un modelo basado en el acompañamiento del estudiante en su proceso de crecimiento.
Al finalizar su intervención, el padre Luis Armando agradeció la dedicación de todos y recordó que, desde la misión claretiana, la educación es una plataforma de evangelización. Por ello, subrayó que, desde los distintos roles en las instituciones, la tarea es acompañar y ser “seres de luz”, capaces de transformar la vida de los estudiantes y aportar a la sociedad. Asimismo, destacó que el colegio es un verdadero laboratorio para la formación de nuevas generaciones.


A continuación, el padre Néstor Calderón dirigió el espacio de formación, tomando como texto iluminador la exhortación apostólica del papa León XIV, Dilexi Te. A partir de este documento, invitó a contemplar el rostro de Cristo vivo y a construir proyectos sociales que impliquen acompañamiento real y compartir la vida, más allá de acciones puntuales.
En el trabajo por grupos, se identificaron los siguientes desafíos:
- La diversidad de contextos familiares de los estudiantes, lo que hace necesario fortalecer las escuelas de familia y promover la participación en eucaristías por grado.
- El riesgo de caer en la “cultura del descarte” y actuar por cumplimiento, ante lo cual se propone fortalecer el rol del docente como guía cercano, conocedor de la realidad estudiantil y motivador.
- La necesidad de mayor sensibilización frente a las realidades de marginación, promoviendo que la familia sea aliada del proceso pastoral y no un obstáculo.
Este espacio concluyó con una invitación a promover un modelo de educación transformadora, en el que el testimonio personal contribuya a impactar la vida de los estudiantes, haciendo de la dimensión pastoral un eje transversal en las instituciones.
Posteriormente, el padre Anselmus Baru lideró la revisión de los avances en las acciones pastorales de los colegios, a la luz del Plan Provincial de Vida Misionera 2022-2027.
Por su parte, el padre Francisco Javier Peña, como animador pastoral, socializó el plan pastoral de los colegios, presentando sus objetivos, marco teórico y la transversalización en las distintas áreas, con énfasis en la identidad y el carisma claretiano. Este plan aún está en proceso de revisión por parte de los rectores.

Seguidamente, las docentes compartieron las actividades pastorales desarrolladas, que se sintetizan así:
Solidaridad y Misión (SOMI):
- Trabajo en torno a la encíclica Laudato Si’, promoviendo expresiones creativas como canto, danza y teatro, acordes a las edades de los estudiantes.
- Abordaje de temas como derechos humanos y cuidado del medio ambiente, fomentando la sensibilización social y la participación activa de los estudiantes.
- Desarrollo de campañas solidarias como el ayuno solidario, el Día de la Misión Claretiana y el Mes Misionero.
Animación Bíblica de la Pastoral (ABP):
- Promoción de la lectura diaria de la Palabra al inicio de la jornada, apoyada en herramientas como el Diario Bíblico.
- Desafío de fortalecer la formación bíblica de docentes, personal y familias.
Pastoral Juvenil y Vocacional:
- Programación de la visita del animador pastoral juvenil vocacional en el mes de mayo, con el fin de fortalecer la propuesta de JUCLA en los colegios.
Catequesis y Sacramentos:
- Formación catequética en temas de oración, liturgia, Biblia y espiritualidad claretiana.
- Implementación de la “píldora claretiana” diaria como estrategia formativa.
- Realización de retiros espirituales para estudiantes, docentes, personal y familias.
Finalmente, se plantearon los siguientes desafíos y tareas:
- Fortalecer el testimonio docente y la transversalidad de la pastoral.
- Ajustar los planes de área para integrar la identidad claretiana.
- Reforzar la participación de las familias mediante escuelas de padres y eucaristías.
- Establecer reuniones mensuales virtuales de seguimiento pastoral.
- Promover el conocimiento de la misión claretiana a nivel local y global.
- Planificar calendarios de formación, eucaristías y encuentros familiares.
- Sensibilizar a toda la comunidad educativa en temas de derechos humanos.
El encuentro concluyó con las palabras del padre Anselmus Baru, quien agradeció el compromiso de todos y destacó la dimensión sinodal de la Iglesia y el espíritu de misión compartida que caracteriza la labor pastoral en estas instituciones.