La visita fraterna realizada en la región de Venezuela por los Padres Néstor Calderón y Anselmus Baru concluyó con la visita a la zona oriental del país.
En esta zona se encuentran dos comunidades claretianas: la de San Félix, en el Estado Bolívar, que pertenece a la Diócesis de Ciudad Guayana; y la comunidad de El Triunfo, en el estado Delta Amacuro, que pertenece al Vicariato de Tucupita.
La primera visita a esta zona fue a la comunidad de San Félix, que se realizó entre el 14 y el 15 de agosto de 2025. Esta comunidad está a cargo de la Parroquia Claret de San Félix, ubicada en una zona periférica de la ciudad. Los misioneros Carlos Darío Prieto y Cleiber Flores forman parte de esta comunidad.

Al igual que en otras comunidades, la visita consistió en compartir la vida y la pastoral. Se llevó a cabo una reunión plenaria para escuchar y compartir ideas sobre la vida vocacional, comunitaria y pastoral. Además, se dio a conocer a la comunidad el Plan Provincial de Vida Misionera 2022-2027.
En un ambiente fraterno, cada uno expresó sus ideas y sueños sobre la presencia misionera, destacando los siguientes puntos:
- Abrazar la vocación claretiana implica estar disponible para asumir los desafíos de los destinos en los lugares de misión que componen la Provincia.
- Vivir en comunidad es un estilo de vida que requiere una actitud de apertura, adaptabilidad y la capacidad de sentirse parte de la dinámica de la vida comunitaria y pastoral.
- Con respecto a la implementación del Plan, el desafío no está en el documento en sí, sino en la capacidad de la comunidad para implementarlo a través de acciones concretas y socializarlo con los laicos y laicas que colaboran en la misión.
- La acción misionera de la parroquia actualmente, además de la atención sacramental y los grupos espirituales tradicionales, cuenta con diferentes grupos pastorales como la Pastoral Bíblica (ABP), la Pastoral Juvenil y Vocacional, y Solidaridad y Misión (SOMI).
- En los lugares de misión, es importante dar a conocer la riqueza de la espiritualidad claretiana y cordimariana, así como la de los mártires claretianos, especialmente la de Jesús Aníbal Gómez.
- En el espíritu de la sinodalidad y la misión compartida, es necesaria la formación del laicado en diferentes áreas pastorales para dinamizar la labor pastoral.
- Las comunidades y parroquias deben ser lugares de acogida, y es necesario asegurar que los centros misioneros sean entornos seguros para todas las personas.
- La comunidad tiene presente que, para que la misión sea efectiva, es crucial que se proyecte desde el Plan Provincial Vida Misionera, lo que garantiza que se alcancen los objetivos concretos. Además, se requiere una revisión constante de este plan en diferentes espacios, como las reuniones comunitarias y pastorales locales, zonales, de la junta permanente y la asamblea provincial.


Agradecemos a la comunidad misionera por su entrega, disponibilidad y dedicación a esta misión, especialmente en esta parroquia. Les deseamos que este año jubilar les inspire a tener esperanza para un futuro mejor, en medio de la realidad social que se vive.