Campamento Vocacional de Semana Santa 2026 | Región Venezuela

Durante los días de Semana Santa, del 28 de Marzo al 5 de abril de 2026, los misioneros claretianos Alberto Cisneros y José Miguel Cambero, animadores vocacionales de la Región de Venezuela, acompañaron la experiencia de misión junto a varios jóvenes que se encuentran en proceso de discernimiento vocacional.

      Esta vivencia de misión y convivencia se desarrolló en la zona de Petare, acompañando a los sectores y comunidades cristianas del Centro de Evangelización Claret. Dicho centro es atendido pastoralmente desde la Casa de Formación Emaús-San Bernardino. Los estudiantes postnovicios Albert Jesús Coll y Johan Rojas, junto con el Hermano Jhon Jairo Flórez, acompañante-formador, también apoyaron el desarrollo de esta misión vocacional.

      Participaron en esta experiencia siete jóvenes provenientes de distintos lugares de Venezuela, quienes desde el año pasado vienen realizando su proceso de discernimiento vocacional con nosotros. Ellos son: Alejandro Sivira, Naser Olivar y Manuel Moreno (Barinas); Yoscar García (Barquisimeto); Kevin Martínez y Kleynmer Mendoza (Delta Amacuro); Alberto Martínez (Turmero); y César Verde (Caracas).

        La convivencia tuvo lugar en nuestra casa del barrio Bolívar, donde actualmente funciona la Guardería Claret. Esta experiencia resultó muy significativa para los jóvenes, ya que les permitió tener un contacto directo con los sectores y las personas de las comunidades cristianas del Centro de Evangelización. Asimismo, participaron en las celebraciones propias de la Semana Santa, en actividades con niños y jóvenes, visitas a enfermos y familias, participación en la misia Crismal de la diócesis de Petare, además de contar con espacios de profundización con las fichas bíblicas de discernimiento, iluminadas por diversos personajes bíblicos
        fundamentales para fortalecer sus motivaciones vocacionales.

        En la evaluación de esta experiencia, fueron especialmente valorados los espacios fraternos, que iniciaban con la oración de la mañana y la planificación de la jornada. Estos momentos impulsaban, con la fuerza de Jesús, a vivir la espiritualidad y a participar activamente en la preparación y desarrollo de cada temática del día, en coherencia con los objetivos propuestos para la misión.

        Otro aspecto significativo de este tiempo compartido fueron las evaluaciones al finalizar cada jornada, en las que se recogían tanto el trabajo realizado como las experiencias más relevantes vividas por cada participante. Estos espacios permitieron compartir vivencias y enriquecerse mutuamente con los valores que fortalecen la vocación, marcada por nuestro ser misionero claretiano.

        Agradecemos al Dios de la Vida por esta experiencia de misión vocacional, que continúa fortaleciendo los procesos de discernimiento de muchos jóvenes.

        Equipo de Pastoral Vocacional
        Región Venezuela