Pastoral Bíblica Barquisimeto, Venezuela

Una historia sagrada para vivir viviendo – Barquisimeto, Venezuela

Leer e interpretar la sagrada escritura es para el cristiano algo más que un asunto científico, es algo más que un mero ejercicio intelectual. La escritura debe ser considerada como un don de Dios hecho a su Iglesia, no para que ésta perciba unos derechos de autor, sino para que oiga su voz y experimente su presencia. En este sentido el Padre Claret advierte a la iglesia, como oyente y servidora de la palabra del Señor, donde es el Señor Jesucristo, plenitud de la revelación, al que debe predicar con humildad.

La sagrada escritura es la historia sagrada de un pueblo y en esa historia que es palabra de vida, la iglesia se alimenta desde Jesús, siendo así nuestro Señor Jesucristo plenitud de la revelación: “La Iglesia ha venerado siempre las Sagradas Escrituras al igual que el mismo Cuerpo del Señor. Por eso, sobre todo en la liturgia, no cesa de tomar de la mesa y distribuir a los fieles el pan de vida de la Palabra de Dios y del Cuerpo de Cristo” (DV 21).

Nuestro carisma claretiano se alimenta de Jesús para servir a Jesús; por tal razón la pastoral bíblica es el eje que transversaliza nuestra misión, “porque en El vivimos, nos movemos y existimos” Hch. 17,28. Es de resaltar que la escritura tiene una relación directa con la comunidad, como tal la leemos en comunidad para darla a la comunidad, y en comunidad ir al encuentro y a la defensa del hermano, que está siendo vulnerado. Siendo los pobres el lugar hermenéutico, son ellos quienes constituyen el lugar privilegiado de la reflexión teológica y de la realización del Reino de Dios. Por eso la leemos en clave de justicia, paz e integridad de la creación. [1]

La comunidad claretiana de Barquisimeto, desde hace años, ha venido impulsando la formación bíblica; damos gracias a todos esos hermanos que han aportado a la pastoral bíblica.

Siendo fiel al carisma, y desde una lectura de la realidad de los grupos encontrados, vimos la necesidad de adecuar un salón para un mejor servicio, realizar un eje temático el cual tuvo en cuenta la necesidad de la parroquia y el querer de la gente inscrita, inscripciones que se habilitaron debido al poco número en cada uno de los grupos existentes. Cada grupo incrementó el número de integrantes y cada uno corresponde a un nombre. De los cuatro grupos bíblicos, dos llevaran nombres de misioneros claretianos, uno de ellos obedecerá al nombre de Padre Gerónimo Vara, distinguido y venerado misionero en esta comunidad larense, quien el 21 de junio cumplió 7 años de fallecido. Este nombre no solo es un homenaje a tan recordado misionero, cuyas cenizas descansan en esta parroquia, sino que tal intención nace como un aporte a la memoria histórica de nuestra provincia.

Otro grupo lleva por nombre Padre Gonzalo de la Torre; las razones, primeramente, como un homenaje en vida a un misionero que ha influido en la formación bíblica de la provincia, de hecho, varios de los temas que hacen parte del eje temático a desarrollar, son de él y están tomados de un material que él gustosamente le facilitó a este servidor. Otra literatura, brindada como material de apoyo, es tomada de otros teólogos, siendo uno de ellos Pedro Trigo, S.j. El segundo motivo para asignar este nombre, es con el objetivo de que el laicado larense conozca parte del aporte que misioneros de la región de Colombia han hecho en pro de la formación bíblica.

La formación bíblica en la comunidad de Barquisimeto consta de cuatro grupos. San Pablo apóstol, los lunes 7 pm.. Padre Gerónimo Vara, los martes 4pm.. San Lucas evangelista, los viernes 4 pm.. Padre Gonzalo de la Torre, sábado 3 pm..

El Vaticano II afirma que “la Escritura se ha de leer con el mismo Espíritu con que fue escrita” (DV 12).  La sagrada escritura es patrimonio de toda la iglesia. Por eso, nos encomendamos a su oración para que esta pastoral siga creciendo, y desde ella se siga organizando la actividad misionera de esta comunidad claretiana de Barquisimeto.

José Felipe Pinto. Asesor pastoral bíblica. Barquisimeto.  

 

 

[1] Plan provincial de vida misionera. Cmf. Pag.36.