Campamento 50 de la Banda Claret | Colegio Claret Venezuela
Campamento 50 de la Banda Claret | Colegio Claret Venezuela 3 marzo, 2020

Desde el viernes 21 hasta el miércoles 26 de febrero y aprovechando el asueto de carnavales, se llevó a cabo el campamento cursillos número 50 de la Banda Claret, institución juvenil de nuestro Colegio, que bajo el lema de “Siempre más, siempre mejor” lleva adelante por más de 50 años una hermosa labor entre nuestros estudiantes, formando en liderazgo, gerencia y desarrollo de actitudes musicales.

En esta oportunidad el campamento fue desarrollado en el estado Aragua, en la localidad de La Victoria en una Hacienda que lleva por nombre “El Corozal” esta experiencia se autodefine como “de supervivencia” lo cual se traduce en que los muchachos que aspiran a ganar la competencia deben construir todos los implementos que le sean necesarios para su estadía, además de cocinar sus propios alimentos y entre ellos una serie de juegos de integración y manejo de grupo, que le dan a la experiencia una rica y nutritiva sensación de construcción de autonomía y liderazgo.

Para mí ha sido la segunda vez que he podido acompañarlos, en esta oportunidad puede descubrir muchas cosas, muchas de ellas en el fondo son las que me llevan a escribir estas líneas, más allá de informar a la provincia sobre lo que “hacemos”.

Con la Banda del Colegio he aprendido a descubrir mi verdadero espacio y misión en esta posición de nuestra amada congregación. Acompañar, vivir bajo el mismo horizonte que aquellos con los que quieren un mundo mejor, sin importar si aquellos no hablen nuestro lenguaje y ni citen al Papa Francisco cada dos frases, esa gente que lo único que lo mueve es la sonrisa de un niño, el agradecimiento a la formación recibida por otros.

Esta nota hermanos, no es más que un agradecimiento sincero a: Karla Rodríguez, Andrés Infante, Alejandro Isea y Cristian Antelo, estos nombres para muchos de nosotros anónimos, son los de los actuales asesores de la Banda Claret, jóvenes venezolanos normalitos, gente común, gente que no sabe en qué tiempo litúrgico estamos, ni si el Papa permite que se comulgue bajo las dos especies o no. Pero en ellos, en sus alegrías y frustraciones yo misionero claretiano enviado a estos espacios me descubro y encuentro que cada día debo trabajar más con los chamos y desde los chamos, encontrar el Evangelio en lo sencillo, aunque eso signifique cambiar de lenguaje para ser fiel al mensaje.

 

Ser claretiano + Solidario