Mensaje de la III Asamblea 2018 – MICLA

Panamá, 15 de Abril  de 2018

Desde “Panamá, puente del mundo y corazón del universo”, hacemos llegar este mensaje final de nuestra III Asamblea de los Misioneros Claretianos de América (MICLA).

Han sido días intensos de convivencia, intercomunicación y trabajo, desde el domingo 8 al viernes 13 de abril, donde hemos estado presentes los representantes de los nueve organismos de MICLA. Con la presencia relevante de nuestro Superior General, P. Mathew Vattamattam, nos hemos sentido unidos de una manera especial a toda la Congregación.

Estando en la Provincia Centroamérica, tierra de testigos y mártires, todos ellos representados en la persona de San Romero de América, hemos recibido la exhortación apostólica del Papa Francisco, “Gaudete et exsultate”, que nos llama a la santidad en el contexto actual. “Alégrense y regocíjense” (Mt 5, 12), dice el Jesús a los que son perseguidos o humillados por su causa.

Como Misioneros Claretianos, testigos-mensajeros de la alegría del evangelio, nos unimos a la Iglesia en América que hace memoria comprometida de los 50 años de la Segunda Conferencia General del Episcopado Latinoamericano celebrada en Medellín, Colombia. Hacemos nuestra la invitación a volver al espíritu de Medellín acompañando las comunidades eclesiales de base (CEB’s) y trabajando por la dignificación de los empobrecidos, la consecución de la justicia y el compromiso decidido por los derechos humanos y de los pueblos. Esto tiene que incidir en nuestra espiritualidad y en nuestra formación inicial: más encarnada.

En esta III Asamblea de MICLA hemos actualizado el Proyecto Misionero Claretiano para América y ratificado nuestras dos opciones prioritarias que han de estar presentes en nuestras pastorales y estructuras evangelizadoras. Nos invitan a ser una Congregación en salida, que se moviliza a las periferias y no encarcela nuestro carisma de servidores de la palabra:

  • La Animación Bíblica: es notoria la fuerza del Diario Bíblico, de la Red Bíblica Claretiana de América (REBICLAR), de los Centros de formación y Escuelas bíblicas.
  • La Solidaridad y Misión: JPIC, Interculturalidad, presencia en la ONU, Procuras y proyectos.

En esta Asamblea han resonado con insistencia estos sujetos preferenciales:

  • La multiplicación de líderes evangelizadores con una formación más encarnada, cercana a los pobres y a los procesos de base, menos clericalista y que resignifique la teología laical y la misión compartida.
  • Las nuevas generaciones: el próximo sínodo de los Obispos, la pastoral educativa, itinerarios de fe, discernimiento vocacional y compromiso cristiano y apostólico.

Estando en Panamá, a nueve meses de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), hemos sentido fuerte el llamado a la evangelización de las generaciones jóvenes. Nos proponemos:

  • Presentar a los jóvenes esta Iglesia de los pobres y de los mártires, y de hacerlos partícipes de ella.
  • Facilitar que los jóvenes que acompañamos se preparen para participar en la JMJ como familia claretiana o en el Encuentro Mundial de los Jóvenes Indígenas (EMJI).
  • Hacer visible otros rostros de jóvenes: pobres, indígenas, afros, campesinos, migrantes.

En estos días nos han preocupado de manera especial y hemos orado por estas dos situaciones que en América nos desafían: los migrantes y la realidad del pueblo de Venezuela que a nuestros hermanos misioneros claretianos les toca acompañar.

Damos gracias a Dios por el testimonio y profecía de nuestro hermano Pedro Casaldáliga en América. Nos unimos y solidarizamos con él suplicando con esta oración suya a Santa María de Pentecostés:

¡Madre! ¡Ábrenos los oídos y los ojos, sacúdenos el miedo y las inercias, danos un corazón de carne y de crisma, revístenos de gozo y de osadía, envíanos al Viento que te lleva!

 

           Ismael Montero Toyos, cmf                                  José Vidal Pérez, cmf

                Presidente de MICLA                                           Secretario Ejecutivo