Cuentos de antaño – P. Héctor Carvajal, CMF

El Padre Héctor Carvajal, Misionero Claretiano nos comparte estos maravillosos escritos realizados en julio de 1985 mientras vivía su experiencia misionera en el Chocó.

Hoy, 33 años después, estos cuentos han tenido algunas modificaciones según el criterio del Padre Héctor y los escritos originales hacen parte de nuestra historia y memoria claretiana.

_____________________________________________________________________________________________________

LA FIESTA DE CHANITO. GUALÏ. ( cuento – Quibdó, julio 1985 ).

Hoy Chanito no se ha querido levantar, mamá Nieves está muy preocupada y va a verle a su cama, entra al cuarto en puntillas para no despertarlo; ve que da vueltas en la cama y habla dormido, le descubre la frente y coloca su mano sobre ella, se da cuenta que tiene calentina, lo despierta y le pregunta angustiada: Chanito, Chanito, ¿qué te pasa muchacho por Dios?. Chanito despierta quejándose: ¡Ay!, ¡Ay! mamá Nieves, me duele todo el cuerpo, tengo una flojera y una cosa que me quema aquí en el pecho. por qué no me trae un poco de agua de panela?, ya voy mi negrito. contesta la madre.

Mientras mamá Nieves, calienta en el fogón de leña lo que su hijo pidió; llama a Yamilé para que vaya a buscar al tío Pastor, y traiga unas yerbas que curen a su hermanito. Pastor llega al medio día al rancho, con lo que le encargó su hermana Nieves, ve a Chanito muy malo y se apresura a preparar el  brebaje , lo entrega a su sobrino que lo recibe con manos temblorosas diciendo: tiíto, siento que me voy a morir. Pastor conteniendo las lágrimas le dice: no hables así mi niño, ya verás que te vas a poner bueno y me vas a poder acompañar en la champa, río arriba

 

para pescar, y a coger el saíno en el monte.
Llega la noche, y al pequeño le ha subido la fiebre violentamente. después de haberle desaparecido por completo durante la tarde. Al día siguiente, muy de mañana; Pastor y Nieves llevan al niño al puesto de salud del pueblo; el médico lo ve muy enfermo y le manda a hacer un examen de sangre y les dice: vuelvan mañana con el niño, que ya tendré listo el resultado del examen y le podré recetar.
Antes de regresar regresar con el enfermo al rancho, ya todo el pueblo ” sabe ” que tiene mal de ojo, pero nadie se preocupa por visitar al niño y cuidarlo. Solo lo hacen su mamá y su tío.
Mientras pasa la mañana, Chanito se va poniendo más malo. los patronos se empiezan a reunir, ante lo que consideran el fallecimiento inminente del niño, recorren todo el pueblo; recogiendo fondos para contratar  músicos y comprar viche. Los familiares empiezan a recoger su orito, para comprar lo necesario y atender a las personas que han empezado a invitar para la fiesta de Chanito.
Por la tarde se ve una persona, que cruza corriendo por el pueblo, como alma que lleva el diablo, en dirección al rancho de mamá Nieves; es el médico con el resultado del examen, quien entra sin llamar y diciendo con gran indignación: ¿por qué seño se había demorado tanto en llevarme al niño?, mire que lo que tiene es un paludismo cerebral y se le puede morir, ¿por qué tienen que esperar hasta que esté grave para poderlo llevar hasta el puesto de salud?.
 
Son interrumpidos por Chanito que parece delirar: mamita, mamita; mira como papá me saluda y me dice que me vaya con el al cielo, veo muchos niños jugando que me están esperando. Adiós mamá, adiós mamá, adiós mammm….. y Chanito se fue a jugar para siempre con sus compañeros.
El médico sale cabizbajo del rancho, a pesar de haber fallecido muchas personas bajo su cuidado, se siente deprimido e impotente ante la cruda realidad de la muerte; regresa caminando muy lentamente al puesto de salud, y preguntándose para sus adentros: ¿por qué suceden estas cosas?, ¿por qué?, y se deja caer pesadamente en su maría palitos. ha pasado no sabe cuanto tiempo, cuando es sacado de sus cavilaciones, por un paciente que llega en busca de atención.
Los familiares y amigos mas cercanos de Nieves empiezan a llegar, también llegan buen número de curiosos y conocidos, que en estos momentos son todos ” familia “. Ccada uno, lleva su contribución para la fiesta, sin olvidarse de lo necesario para atender a los músicos.
Bulle el rancho, por tanta gente que entra y sale, en la cocina se desarrolla una gran actividad; en la pieza de atrás están reunidas las comadres con Nieves, arreglando a Chanito para la fiesta. Lo visten con túnica blanca y y un gorro del mismo color sobre la cabeza, sobre la boca le colocan una flor también blanca y le pintan estrellas en la cara; el pequeño ataúd es forrado con tela blanca ; con una vara forman un arco de extremo a extremo de la mesa, del arco fijan un velo que tiende hacia atrás formando una cueva, en el velo colocan flores de todos los colores, que también son puestas a los lados del niño. Parece arreglado para la primera comunión, es una fiesta muy alegre por que consideran a Chanito, un ángel que tienen en el cielo.
Ya es casi media noche, no cabe un alma más. De pronto a lo lejos, en la punta del pueblo, se escucha un gran alboroto y mucha alegría, son los músicos que han llegado del campo y se dirigen al rancho de Nieves. Esta , se apresura a llevarlos a la cocina y brindarles una buena ración de caldo de pollo, un plato rebosante de arroz con coco, bocachico y patacones, al terminar de devorar tan abundante comida, son obsequiados con una amarga bien fría. Después de tanto jonjoleo, deciden que es bueno sacar un horita para descansar un poco. Ya repuestas sus fuerzas, piden un trago para afinar sus instrumentos, pues estos son sus voces.Todo está iluminado por la velas encendidas, especialmente el altar donde está Chanito, presenciando el homenaje que le hacen; y solo la virgen santísima sabe como ha podido caber tanta gente.
 
Al fin los músicos, empiezan su trabajo; el compadre Fulgencio, entona los alabaos y un coro de matronas contesta. En primera fila, están la muchachas mas jóvenes, que tienen interés por aprender a entonar los cantos; más atrás están los ” dolientes ” que son atendidos con gran prodigalidad.
En el canto se cuentan la vida y travesuras de Chanito, la historia de su pueblo, las dificultades y alegrías que proporcionaba a mamá Nieves. En medio del canto surge una discusión entre las matronas: unas dicen que no se puede bailar a Chanito, porque va entrando a los tres años; otras dicen, que si se puede, por que eso se hace hasta los cuatro años. finalmente, la comadre Rudecinda, con la sabiduría propia de sus años, propone que sea consultada Nieves para definir la situación. Ésta contesta con voz firme: para eso estamos aquí y hemos organizado todo, QUE SE HAGA  EL BAILE, y todos los presentes responden a coro con gran alegría: QUE SE HAGA.
Acto seguido, el compadre Fulgencio y las matronas inician el canto a una sola voz. Mientras tanto, se van pasando rítmicamente, de brazo en brazo, el cuerpo de Chanito. es el momento más alegre de la fiesta, por que con esto se está invitando a bailar, y todos pueden tomar parte activa.
 Así continúan hasta el amanecer, cuando todos bien ” entonados ” , aún cantando y bailando; se dirigen al cementerio para darle la última despedida a Chanito; en esto de enterrarlo, todos tienen el deber sagrado, de arrojar dos o tres paladas de tierra; es mamá Nieves la primera que lo hace diciéndole: hasta luego mi niño, hasta luego mi angelito; en el cielo nos vemos.

P. Héctor Carvajal, CMF

_____________________________________________________________________________________________________

 

PASEO POR EL MALECÓN. ( Quibdó julio 22/ 1985 )

Es medio día, hace un calor bochornoso, que te hace sudar por cada uno de los poros de tu piel, y estás tan mojado, que pareces acabado de salir del baño; solo la suave brisa, que viene del río, te refresca un poco y te invita a pasear por sus orillas; contemplar el paisaje y mirar la actividad de la gente, que intentan obtener del río, su diario vivir.
Te encuentras en la plaza de mercado donde lo que mas sobresale son los productos del campo y del río: pescados de numerosas especies, plátano, borojó, chontaduro, pacó, almirajó, bacao, y mil variedad de plantas medicinales. Avanzando un poco río abajo, está el puerto donde se encuentran champas , botes y planchones;descargando y cargando mercancía y víveres. Siguiendo, se ve un grupo de señoras lavando ropa o barequeando oro; todas tienen en común, sus recuerdos en que podían sacar del río oro en abundancia, hasta que llegó la draga, para hacer los trabajos del malecón y les volteó la tierra, profundizando la mina. ahora, solo da para coger unos cuantos granos, que no alcanzan para cubrir los gastos de cada día.
 La vieja draga, ya oxidada e inservible, permanece como testigo mudo y burlón; de la tragedia ocasionada a aquel pueblo. Ya envejecidos los que fueron jóvenes, empiezan a sentir el cansancio de la lucha por la vida, pero aún les quedan fuerzas, para seguir luchando y no dejarse doblegar con los brazos cruzados; porque tienen la convicción , que se vive luchando y se muere luchando.
Hoy, tal vez sus hijos, y con más seguridad; los hijos de sus hijos, se empiecen a preguntar : abuelos, ¿ qué cosa fueron las minas ?.

_____________________________________________________________________________________________________

ESCRITOS ORIGINALES 1985